Por Michel Assaf
En “historia del Líbano” tomamos “paradas” -no precisamente de forma cronológica- que han de ser significativas en la vida de este país, tanto positiva como negativamente
Hoy hablamos de un personaje muy controversial en la historia del Líbano, se trata de un príncipe que desde muy temprana edad se encargó de gobernar el “condado Monte-Líbano” dentro del Imperio Otomano, pues sabemos que ese país ha mantenido particular autonomía a lo largo de su historia, cualquiera que fuera el ocupante de turno.
Estamos en el aňo 1590 y FAKHREDDIN II, hijo de korkomaz, jóven de 20 primaveras, Fue nombrado por Estambul, la Capital Turca, príncipe del Monte-Líbano, a fin de resguardar los intereses del imperio y recaudar los impuestos. De inmediato el Emir (principe) emprendió una carrera por establecer el control sobre su juridicción, reforzar sus fronteras y , por sorpresa de muchos, iniciar un plan “secreto” por recuperar todos los distritos que le fueron separados del Líbano, y finalmente declarar la independencia completa del país.
Los planes marchaban bien, el Emir ha logrado simpatizar con su pueblo, e incluso con los pueblos vecinos, la seguridad y el progreso eran la cualidad de vida en el país, tanto, que el famoso dicho : “Bien aventurado es, quien tenga hogar en Monte-Libano”, habría nacido en aquellos tiempos del Gran Emir Fakhreddin II.
Guerra a fin de neutralizar el avance de Fakhreddin.
El Emir optó por no enfrentarse directamente con el Imperio Turco, para no destrozar su país, pudiendo reclutar más de 100,000 hombres, entónces se marchó junto a su familia en un asilo voluntario a Italia, donde duró 5 aňos, hasta que hubo cambio en el sultanato y en los emiratos cercanos al Líbano que habrían de zuzurrar en contra de nuestro principe en la “oreja del sultanato”
Al regreso de Europa, el Emir recupera su popularidad y emprende la “revancha”, la primera fue contra los “Sífa”, principes de Akkar, al extremo norte del Líbano, Distrito separado por el Imperio a la fuerza del Monte-Libano, la batalla fue rapida y fulminante, el Fakhreddin se trajo las piedras de Akkar a reconstruir todo lo que los Sífa habían derrumbado en su ausencia en Monte-libano.
La segunda revancha , tema nuestro de hoy, es la batalla de “Anjar”, esta batalla habria de profundizar la decisión de independencia del libanés.
Despues de su regreso, y la recuperación de su territorio, y ensanchar su geografía el Príncipe fue admitido en Istambul, pues el Imperio Otomano tenía mayores emergencias que atender, ya que los persas se acercaban a su frontera oriental y no era tiempo de atender asuntos internos, por lo que al principe le otorgaron 2 nuevos condados, que eran bajo administración de Mustafa Basha, principe de Damasco, y lo reconocen como Gobernador desde la frontera con Egipto hasta la Turquia, solo para mantenerlo de su lado, sin embargo el Principe de Damasco, se opone a entregar los 2 candados otorgados a Fakhreddin y se arman los 2 príncipes para resolver el asunto a la fuerza, y el 31 de Octubre de 1622 se encuentran los 2 ejercitos en la localidad de Anjar al este del Líbano, los de Fakhreddin eran 4000 hombres y los de Basha eran 12,000 pero la estrategia militar, el factor sorpresa, la picardía, y la primera iniciativa de los libaneses fueron determinantes al marcar el resultado exitoso y amasallante para el Gran Emir Fakhreddin Maani II.
Fakhreddin, considerado "reconstructor de Líbano Nuevo" en su estructura Socio-Geografica y, la batalla de Anjar representa historicamente el acto que revivió el espírito resistente de los libaneses y emprendió una carrera independista que habría de costarle miles de martires al pueblo libanés a lo largo de 400 aňos de ocupación Otomana, hasta 1943.
michelassaf@uclv.org.ve
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